Una de las mayores ventajas de los ramos de **Nuditos Tejidos** es que, a diferencia de las flores naturales, ¡nunca se marchitan! Sin embargo, como cualquier pieza artesanal hecha con hilos premium, requieren ciertos cuidados básicos para mantener sus colores vivos y su forma perfecta.

1. ¡Nada de agua!

Parece obvio, pero recuerda que tus flores están hechas de hilo y algodón. El agua puede deformar el relleno o incluso causar moho si no se seca bien. Si por accidente se mojan, déjalas secar en un lugar ventilado a la sombra, nunca directo al sol.

"Un ramo de crochet bien cuidado es un recuerdo tangible que puede pasar de generación en generación."

2. Limpieza suave

Para quitar el polvo acumulado, lo mejor es usar un **cepillo de cerdas muy suaves** (como un pincel de maquillaje limpio) o un secador de pelo en la opción de aire frío a una distancia prudente. Si hay una mancha puntual, usa un paño ligeramente húmedo con jabón neutro y presiona sin fregar.

3. Ojo con el sol

La luz solar directa y constante puede desvanecer los pigmentos del algodón a largo plazo. Busca un lugar en tu casa que reciba **luz indirecta** para que el color de tus pétalos se mantenga vibrante por años.

4. Un toque de aroma

¿Quieres que tu ramo huela delicioso? Puedes rociar un poco de tu perfume favorito o una esencia textil sobre el ramo, pero hazlo a unos **30cm de distancia**. La fibra de algodón absorbe muy bien el aroma y lo liberará suavemente en el ambiente.

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